1. Definición y tipos de belleza
El vocablo belleza deriva del término latino “bellus”, bonito (que a su vez, procede
de bonus, bueno). Desde antiguo se destacó la dificultad que entraña dar una
definición de este concepto. Platón se propuso en su diálogo “Hipias major”
determinar qué es la belleza en sí misma: aquello que hace bellas a las cosas que
se nos manifiestan como tales.
Se han dado muchas definiciones: Bello es lo que visto (y no sólo lo conocido),
agrada (Santo Tomás). La belleza es el esplendor del orden (San Agustín). Es el
esplendor de todas las propiedades del ser reunidos: unidad, verdad y bondad
(Jacques Maritain). Belleza es luminosidad. Belleza es armonía. Belleza es orden.
La belleza es la hermosura interior que se refleja hacia fuera. No sólo está el gozo
de la vista que contempla la belleza exterior y se recrea en sus líneas. La capacidad
para descubrir la otra, la interior, indica una facultad más elevada, la de de ser
exploradores de la intimidad ajena, lo que a la larga va a ser una valiosa
adquisición o valor.
Hay tres tipos de belleza. Con un ejemplo te quedarán más claras. Era el mes de
mayo. Soplaba aún un viento fresco, pero la primavera había llegado; así lo
proclamaban las plantas, los árboles, el perfume de las flores y el gorjeo alegre de
los pájaros. Entré en una inmensa catedral gótica, con sus rosetones maravillosos,
con sus arcos de medio punto. De repente suena el órgano el Mesías de Haendel y
sus potentes armonías se difunden por las anchas y altas naves. Quedé extasiado.
En las naves laterales colgaban pinturas de Rafael y Miguel Ángel, que me
trasportaban con su encanto. En esto, a diez metros delante de mí una madre tenía
entre sus brazos a su hijo, a quien cada diez segundos le daba un profundo beso en
la carita. Me acerco al altar. Comenzó la misa. Ya las primeras bancas estaban
ocupadas. Me quedé en un costado de pie. Al rato llegó una pobre anciana, apoyada
en un bastón. No había asiento. En esto un señor de unos cuarenta años se levanta
y cede su asiento a la ancianita
.
.



Comentarios
Publicar un comentario